Ir al contenido principal

Desiderata

Desiderata

Vive plácidamente entre la premura y el bullicio y en ten presente la paz que puedes hallar en el silencio...
Este cuadro colgaba en el baño de mi casa, cuando estábamos en casa de mis papas, yo podría recitarlo casi todo, cada dia que me saludaba el baño me memorizaba algo de su contenido.

El silencio que mas disfruto es el del avión, ese zumbido en el oído es una invitación perfecta para leer o escribir, unos años atrás me ayudaron a escribir mis historias de la maleta, hoy me inspiran para mi primer nota del 2018!! Vamos en camino a San Jose, Costa Rica.

En estos dias estuvimos en unos cursos de innovación, Paco nuestro instructor, oriundo de Asturias, España, nos explicaba las 6 etapas para innovar, luego de varias intensas sesiones en un castellano a velocidad expresa, ayer me trataba de dormir, pero no podía, lo divertido era que mi mente hablaba casi que en catalán. Vamos! A por todo! Venga! Vamos a llenar la planilla. Me parecía estar en una escena de Money Heist, y que Berlin nos daba alguna instrucción para hacer algo.  Lo mismo me paso en Bogota, que la maestra O’Malley de Irlanda luego de 8 dias de clases en ingles, me hacia amanecer y acostarme conversando conmigo misma en ingles.  Lo bueno de hablarme en ingles es que soy menos dura conmigo misma, me hablo mas lindo.

Que aprendimos en estos dias? El proceso de innovar. No se si solo los que están a mi alrededor tienen crisis en sus empresas, Leopoldo Abadio en España, lo dijo como premonición en el 2008 y no le hicimos caso, ahora como estamos en otra ola de crisis, será que es como el niño y la niña, que cada 7 años cambia la situación económica de los países? Tal
Vez ahora que viene la niña, empieza lo bueno, el agua que caerá nos llene de buenas intenciones con la economia.

En el proceso de entender la crisis, en una clase que doy los sábados en la universidad pregunte a los alumnos de 24-34 años que hacen para pasar la crisis, algunas ideas? Llenar el tanque de gasolina al full, comer menos en la calle, aprendieron a hacer menús de la semana, comprar por semana y llevar una lista al supermercado, apegarse a lo planeado del menú, no tener la alacena llena de “por si”, a ahorrar agua para bañarse, abrir el chorro enjuagarse lavar el cabello, enjabonarse y desenjuague, compartir el auto para ir a trabajar con algún vecino, a aplicarse tratamiento en el cabello de mayonesa Suli, a Q4.00, antes de bañarse se aplica, se espera un rato y luego se quita con shampoo y listo!

¿De lo que aprendi en esta semana en el curso de innovación? Ademas de castellano catalán, que las ideas vienen de tus clientes, de conocer a tu competencia y de conocer el mercado.

Lee tu entorno, al estilo de un francotirador, desarrolla lo que en el army le dicen un “sense of field” camina, habla con la gente. Y también camina el camino digital busca en internet y vas a encontrar muchas ideas para inspirarte, hemos estado trabajando con mis colaboradoras del Core team (equipo primario) en estudiar todos nuestros campos y ya tenemos 10 buenísimas locas ideas por implementar, busca un mentor alguien que te apoye a pensar, analizar, procesar tantos datos y encuentra los caminos, traza tus mapas. Podemos ayudarte!!

Si no haces cosas locas fuera de tu zona de confort no vas a conseguir resultados diferentes!! Va a ser “pan con lo mismo”, lee y sigue estudiando, que la próxima buena idea puede estar en la pagina que tienes en frente.

Y como diría Marie Curie “en la vida, no debe temerse nada, todo debe comprenderse”.

Nos vemos en las redes.

#innovar
#crisis
#chicapilas
#sinmiedo
#contodo
#aportodo
#guatemala

En instagram como @pililina

En tweeter @pililinam

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bond, 120 Bond

Kores. Era la mejor marca de papel pasante. Venía en varios colores: negros o azules. Los negros eran los que usualmente se tenían en la oficina y se guardaban en su propia cajita de cartòn, se cuidaban como el Liquid Paper. Primero iba una página blanca —la que se mandaba al destinatario— y luego venían varias copias, en papel rosado o amarillo. Era el papel copia. La carta original era de mejor gramaje, papel bond 80, el clásico para las cartas que hacíamos en los 80s. Cuando estaba nuevo el papel, traspasaba el mensaje a todas las copias. Conforme se iba gastando, las últimas páginas, las rosaditas, ya no se podían leer; se desdibujaban los mensajes. Una copia para contabilidad, otra para el cliente y el original al destinatario. No sé qué se hicieron todas esas copias de colores que se utilizaban en la comunicación... Hoy estuve en mi clase de yoga con Karen, porque Joaquín está enfermo. Nos puso a hacer una postura que se llama la paloma. Es sentarse sobre media pierna y estirar l...

Parada de cabeza

5:55 a.m. Suena la primera alarma y empieza mi baile matutino: la pospongo una vez, luego otra, hasta que finalmente, a las 6:22, salto de la cama. Antes de empezar el día, acaricio un rato a Farah para despertarme bien. Luego, me voy a bañar. Todo está cronometrado en múltiplos de 8: ocho minutos para ducharme y vestirme, ocho minutos para dar vueltas, y a las 6:45 a.m. ya voy en el carro rumbo a la misa. Mis días favoritos son los lunes. Es el día en el que, sin excusas, hago todo lo que considero ideal: la misa, la caminata con las jamonas, el desayuno y luego, sentarme a trabajar. Conforme avanza la semana, mi energía para seguir la rutina estricta va disminuyendo. Salto de día en día hasta el viernes, cuando voy al Santísimo. No sé de dónde saco las fuerzas, pero el poder del fin de semana me impulsa a cumplirlo. En diciembre, en mi manifiesto de propósitos de año nuevo, prometí escribir un blog mensual y correr una carrera de 5 o 10K. Pues bien, logré la de 5K de McDonald's, ...

Engordando el pensamiento

La inspiración me llega, curiosamente, en el yoga. Especialmente en shavasana, ese momento al final de la clase cuando el profesor apaga las luces y meditamos unos cinco minutos. En esa quietud profunda, me relajo tanto que viajo con la mente a mi lugar favorito del mundo. Un día, creo que estaba en Pushkar, India. Montun, el driver que andaba con nosotros como chicle, nos llevó a un rooftop escondido... y ahí me quedé, regresando mentalmente cada semana. Era un día perfectamente anaranjado, con ese "vainilla sky" que pinta el atardecer en tonos suaves antes de volverse rojo. El sol bajaba poco a poco hasta desaparecer. Tomamos un té chai, ese que te sirven en vasito, como en los trenes donde gritaban “chai chai”. Ahí, en esa calma, mi meditación se vuelve naranja y me traslado a ese momento. Es, sin duda, mi lugar favorito de India. En mi camino actual, hace unos días estuve en la UNIS. Estoy emocionada con dar clases a estudiantes de comunicación. Mi curso será sobre empren...